Existe un contrato implícito que todo dueño de gato acepta en silencio. La compañía del animal a cambio de algo que nadie quiere hacer: limpiar el arenero. Cada día. Trescientas sesenta y cinco veces al año. Durante la vida del animal.
Es extraño, si uno se para a pensarlo, que en una época en la que los coches se conducen solos y los frigoríficos hacen la compra, este problema haya permanecido esencialmente sin resolver durante décadas.
Un arenero sucio no es únicamente un problema estético o olfativo. Es, según los veterinarios de comportamiento, una de las principales causas de problemas urinarios en los gatos domésticos. Cuando un gato encuentra su arenero inaceptablemente sucio, simplemente deja de usarlo. Y las consecuencias, para el propietario y para el animal, son caras.
"The litter box is the most overlooked piece of cat welfare equipment in any home. A cat that avoids its box is not being difficult. It is communicating a problem."
Dr Ana Ferreira · Feline Medicine SpecialistEL CASO PARA COMPRAR MENOS, PERO MEJOR
El razonamiento financiero es sencillo. Una visita veterinaria por un bloqueo urinario en un gato macho puede costar entre 600 y 1.500 euros, dependiendo de la gravedad. Un arenero autolimpiante que previene el problema de raíz cuesta 214 euros. La aritmética es elemental.
Pero hay algo más sutil en juego. El objeto que uno trae a casa dice algo sobre cómo vive. Un arenero de plástico gris que huele y se esconde en un rincón del baño dice una cosa. Un objeto diseñado con intención, que se limpia solo y no produce olores, dice otra.
- Autolimpieza: 20 min tras detección de salida
- Control de olores: Carbón activo + compartimento de residuos sellado
- Capacidad: Apto para gatos de hasta 8kg
- Ruido: ≤30dB
- Mantenimiento: Vaciar cajón de residuos semanalmente
CleanBox™ no es el primer arenero autolimpiante del mercado. Pero sí es el primero que aborda simultáneamente los tres problemas que hicieron impracticables a sus predecesores: el ruido (menos de 30dB), el tamaño (apto para cualquier gato de hasta 8kg) y el mantenimiento (el cajón de residuos se vacía una vez a la semana, no cada día).
El resultado es un objeto que, una vez instalado, simplemente desaparece en la rutina del hogar. Que es, en definitiva, todo lo que uno espera de un buen diseño.